viernes, 30 de enero de 2009

GIDGET (1958, Columbia Pictures)

Gidget
Dirigida por: Paul Wendkos
Intérpretes: Doug McClure, Robert Ellis, Cliff Robertson, Arthur O´Connell, Sandra Dee, Mary LaRoche, Yvonne Craig, Jo Morrow, Ed Hinton, James Darren
Nacionalidad: USA
Duración: 95 minutos
Género: Comedia

Cuando a Mickey Dora, Da Cat , le preguntaban por qué todos le consideraban el mejor surfista del mundo él levantaba sus gafas negras y decía "No lo sé, yo no vivo ahí".

Nunca quiso admitir que su Malibú fuera conquistada por los surfistas de fin de semana que llegaban con los nuevos tiempos. Se resistió a ver morir una época dorada pese a que los surfistas no gozaran de los beneficios del neopreno, sino que entraban al agua en invierno con trajes de lana, y combatían el tembleque consiguiente mediante fogatas que dejaban arder en la orilla y así, por el humo, se sabía quién se había metido en Windansea o en Palos Verdes. Una época en que los chavales de Malibú robaban naranjas tras las tapias y competían con sus coches trucados por una caja de whisky o una tabla marca Velzy-Jacobs de madera de balsa.Y la música Surf era sólo un torpe remedo de los sonidos hawaianos.

Da Cat aprendió de Gard Chapin, su padrastro, y de Rabbit Kekai y Matt Kivlin. Pero a partir de esa base él logró la personificación misma del estilo sobre la tabla. Vivía sólo para las olas, lo que en aquella época no era nada bien entendido. Corría el mes de Junio de 1956, y Dora, Mickey Muñoz (el creador de la pose Quasimodo sobre la tabla), y Tubesteak se colocaban en cierta zona de la playa llamada el Infierno donde controlaban las olas y a cada uno que llegaba.

GIDGET (1958, Columbia Pictures)

La primera y la mejor de las serie de películas "Gidget" que sentaron la base de una oleada de películas playeras en los 60. Francie Lawrence (Sandra Dee) es Gidget, quien como cientos de otros adolescentes comienza a ir a la playa durante el verano. Pronto es adoptada como mascota por un grupo de chicos que hacen surf en Malibú.

Pasan los días y Gidget se siente atraída por uno de ellos, Moondoggie (James Darren), un joven estudiante de Derecho. Pero su romance se enreda cuando un surfista famoso conocido como Kahoona (Cliff Robertson) entra en escena.

La película está basada en la novela del autor de best sellers Frederick Kohner que recogió las aventuras de su hija Kathryn el verano de 1956. Todo empezó en la vida real un 27 de Junio de 1956 en que la chavala decide estrenar su tabla de segunda mano. El recibimiento que le dispensaron Mickey Muñoz, Mickey Dora y Tubesteak fue atroz.

Nunca habían visto una chica con tabla. Pero pronto el último de ellos se apiadó de ella. La película se rueda en el verano del 58, con la oposición de los locales, quienes llegaron a boicotear el coche que mandó la Columbia.

Puedes ver a Mickey Muñoz cogiendo una ola caracterizado de chica y también al gran Dora, que dobló a los actores en el agua. Y hay que fijarse en el numerito del surfista que coge una ola fumando un cigarro, cigarro que se ha visto claramente cómo se le mojaba en la escena anterior. Pero lo importante es que según todos los autores, esta película marca el comienzo del boom del surf en América y también el final de una época.

El fin de la cultura surf

Leonard Lueras, autor de The Ultimate Pleasure, dice que la palabra surfista siempre habría sugerido un espíritu bohemio y una subcultura en el borde mismo de la sociedad. El surfista de California de los últimos cuarenta y primeros cincuenta con sus bermudas y sandalias, siempre dispuesto a un surfari a México, era un verdadero exaltado de las olas y un avance de un fenómeno social de primera magnitud. Su evolución es paralela a la de los beatniks, con los peregrinajes transcontinentales de Kerouac y Cassady; y, como estos, los surfistas se habrían adelantado al fenómeno de los hippies. Dejaban las obligaciones que se asignaban por tradición a un joven de quince años y se pasaban el día en la playa, o viajando tras las olas.

Muchos dieron el salto a Hawaii, donde vivían como verdaderos ascetas, sólo pensando en el majestuoso surf de Oahu. Pero nadie tuvo en cuenta este fenómeno porque para los intelectuales resultaba difícil tomar en serio una subcultura playera, de personajes tan libres de cualquier angustia existencial, de tipos que perseguían el surf con pasión y todo lo demás les daba igual. Parecía como que los surfistas no tenían nada que decir ni capacidad para decirlo. Eran una pandilla de insustanciales. Finalmente Hollywood torpedeó la reivindicación de su legitimidad histórica. Todo empezó en junio de 1956. Y la culpa de todo dicen que la tuvo una muchacha de nombre algo así como Kathlyn, cuyo padre era escritor.

Jo Doyle

1 comentario:

  1. Hola, soy Joserra de la Mar, el autor del artículo éste sobre Mickey Dora y Gidget bajo el seudónimo de Jo Doyle. Gracias por hacerte eco de él. En su día salió en un folleto hecho para una fiesta surf y de ahí lo tomó el Efecto Orégano. Sería 2001 o así, quizá 2002. Ahora estoy leyendo las dos biografías de Mickey Dora y me da un poco de vergüenza la poca información que tenía sobre Dora entonces, eso sí, la película la conseguí en VHS y pasé momentos muy divertidos viéndola.

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